7 errores que los padres cometemos ante las preguntas nuestros hijos

Hoy, trataremos de tomar conciencia de los puntos que podemos mejorar para favorecer una buena comunicación con nuestros hijos. Así que, por la experiencia que vamos teniendo y con sentido común, hablemos de 7 errores que los padres cometemos ante las preguntas de nuestros hijos.

Debemos tomarnos las preguntas de nuestros hijos e hijas en serio. A fin de cuentas están recurriendo a nosotros para satisfacer su curiosidad. Es importante que sientan que pueden contar con su familia para ayudarles a entender el mundo que les rodea. Y, no nos olvidemos: estamos creando una buena corriente de comunicación imprescindible para detectar problemas que puedan surgir fuera de casa.

Y…Ya sabes, si te acuerdas de alguien leyendo el post, ¡compártelo!

7 errores que los padres cometemos ante las preguntas nuestros hijos

Contarles alguna mentirijilla

No debemos mentir ante preguntas que puedan ser difíciles de contestar. Recordemos que somos ejemplo y modelo para nuestros hijos. Si no queremos hijos que mientan no debemos ser mentirosos. Además, si mentir al responder es una práctica habitual en el seno familiar, nuestros hijos se sentirán confundidos y actuarán en su día a día con desconfianza.

No llamar a las cosas por su nombre

Ante preguntas sobre temas que puedan constituir un tabú para nosotros, es frecuente que acabemos usando eufemismos en vez de llamar a las cosas por su nombre. Por la educación recibida, las creencias personales e incluso la ideología de cada uno, hay temas que nos puede resultar incómodo tratar. Merece la pena superar este handicap y llamar a las cosas por su nombre. Nuestros hijos a diario tratan temas en la escuela como la reproducción o la muerte. Les ayudaremos a relacionar conceptos si hablamos con propiedad.

Hacerse el sueco y evitar responder

Ante una pregunta que nos cuesta responder a veces se nos escapa un «eso no es cosa de niños» o «eso no lo vas a entender«. Lo cierto es que el mundo en que viven claro que es cosa de niños, y en cuanto a la capacidad de entender que presenten según su edad, ¡es sorprendente el interés que pueden llegar a mostrar cuando conectamos con ellos a través de una historia! Si evitamos responder estaremos dando pie a que los niños se hagan una idea errónea y puedan sentirse confundidos ante los motivos que nos llevan a evadir la respuesta.

Remitirles a una tercera persona

Sólo podremos pasar la patata caliente a una tercera persona si lo justificamos debidamente. Deberíamos contestar a la pregunta de turno sin prisas y sin ánimo de escurrir el bulto, podemos proponer consultar a otra persona de la que se pueda obtener una respuesta mejor. Por ejemplo, al maestro o maestra si es una cuestión «académica» o a la abuela que cocina muy bien si es una pregunta «culinaria».

Irnos por los Cerros de Úbeda

Ante una pregunta de respuesta larga, sería bueno concretar y dar una respuesta en la que las piezas encajen bien. Si dejamos flecos sueltos, se confundirán y podemos entrar en una espiral interminable de…¿por qué…?

No asegurarnos de dónde quieren llegar

Según la edad del niño o niña habrá que leer entre líneas, para identificar qué quieren saber realmente. En ocasiones, el motivo que los llevará a hacer una pregunta concreta será algo que han visto u oído a medias. Nos ayudará a darles la respuesta que buscan si hemos entendido bien qué quieren saber.

Responder con prisas

Vamos a demostrarles que nos importan sus preguntas tomándonoslo con calma. Ya que vamos a contestar, lo haremos tranquilamente para trasmitir que sus preguntas son importantes y merecen respuestas. Si la pregunta en cuestión llega en un momento inoportuno o simplemente necesitamos tiempo para poner en pie un argumento, podemos aplazar la respuesta. Sólo hay que decir por qué no podemos contestar en ese momento, y eso sí, no olvidarnos de retomar la cuestión en un momento mejor.

En resumen…7 errores que los padres cometemos ante las preguntas de nuestros hijos

Por la experiencia que vamos teniendo y con sentido común…

Las respuestas que demos a las preguntas de nuestros hijos son importantes.

En 7 errores que los padres cometemos ante las preguntas de nuestros hijos, hemos tomado conciencia de que cuidando las respuestas podemos contribuir, primero, a satisfacer la curiosidad de nuestros hijos. Pero también estaremos ayudando a que se hagan una idea más completa de cómo es el mundo en el que viven, a que crezcan más seguros y, además estaremos creando una buena corriente de comunicación entre padres e hijos.

Más sobre esto

¿Me dejas tu email? Te aviso de las novedades del blog

Deja un comentario

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad